sábado, 30 de noviembre de 2013

Pirateria en Republica Dominicana


La piratería es definida como la copia de una obra sin el consentimiento del titular de los derechos de autor, y a la fecha este flagelo ha sido imposible de erradicar.

Los diferentes Estados que forman parte de la comunidad internacional, con la intención de no escatimar recursos, han elaborado sus propios instrumentos jurídicos con la intención de contrarrestar este mal.  

En la Republica Dominicana, la piratería es sancionada por las disposiciones de la ley 65-00, específicamente en su artículo 169, en donde se sanciona con pena de hasta 3 años y multas de cincuenta salarios mínimos mensuales a quien ose incurrir en la venta, reproducción, alquiler o cualquier otro medio dispuesto en los numerales de este articulo, de una obra de la cual no es el autor.

Incluido en la lista negra de pirateria Argentina, Chile y Venezuela se mantienen en la lista prioritaria de vigilancia sobre violación de los derechos de propiedad intelectual, informó hoy el Departamento de Comercio estadounidense.
Estados Unidos reconoce, no obstante, que estos tres países han realizado durante 2011 "algunos progresos" en la lucha contra la piratería.
Asimismo, incluye a otras nueve naciones latinoamericanas en su segunda lista de vigilancia: Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México y Perú.
En el caso de Argentina, el informe "Special 301" destaca "las significativas preocupaciones acerca de la amplia disponibilidad de productos piratas y un prolongado retraso en las patentes".
Por lo que se refiere a Chile, EE.UU. urge al Gobierno del país suramericano a poner "en práctica un sistema efectivo y rápido" de resolución de disputas sobre patentes, especialmente en el sector farmacéutico.
Por su parte, Washington valora el aumento de los decomisos de productos piratas y falsificados en Venezuela en 2011, pero señala la "incertidumbre legal" sobre las marcas registradas antes de su salida de la Comunidad Andina de Naciones en 2006 y subraya la amplia disponibilidad de productos piratas.
El reporte hace mención especial a Colombia, que ubica en el apartado de "avances positivos", al señalar que la reciente aprobación del Tratado de Libre Comercio como EE.UU. incluye una elevación de los estándares de protección de los derechos de propiedad intelectual.
Caso aparte es Paraguay, cuya situación es de "vigilancia", ya que EE.UU. califica la piratería y el contrabando en el país de "rampante" y considera que "los esfuerzos de control tanto internamente como en la frontera son insuficientes".
El Departamento de Comercio de EE.UU. también anunció que sacó a España de la lista de vigilancia sobre violación de los derechos de propiedad intelectual "en reconocimiento a sus recientes esfuerzos".
La lista negra está encabezada por China y otras doce naciones: Argelia, Canadá, India, Indonesia, Israel, Pakistán, Rusia, Tailandia y Ucrania, además de los tres latinoamericanos mencionados. 

Que es la pirateria?



La piratería es una práctica de saqueo organizado o bandolerismo marítimo, probablemente tan antigua como la navegación misma. Consiste en que una embarcación privada o una estatal amotinada ataca a otra en aguas internacionales o en lugares no sometidos a la jurisdicción de ningún Estado, con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave misma. Su definición según el Derecho Internacional puede encontrarse en el artículo 101 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Junto con la actividad de los piratas que robaban por su propia cuenta por su afán de lucro, cabe mencionar los corsarios, un marino particular contratado que servía en naves privadas con patente de corso para atacar naves de un país enemigo. La distinción entre pirata y corsario es necesariamente parcial, pues corsarios como Francis Drake o la flota francesa en la Batalla de la Isla Terceira fueron considerados vulgares piratas por las autoridades españolas, ya que no existía una guerra declarada con sus naciones. Sin embargo, el disponer de una patente de corso sí ofrecía ciertas garantías de ser tratado como soldado de otro ejército y no como un simple ladrón y asesino; al mismo tiempo acarreaba ciertas obligaciones.