El problema de la piratería relacionado con la música, los libros, el cine y la televisión es complejo ya que se trata de bienes culturales, en donde participan diversos actores, que van desde la creación de la obra de arte hasta intermediarios que se encargan de producirla, ponerla en el mercado, comercializarla y varias acciones mas, en donde todos quieren y merecen recibir un ingreso a cambio de su trabajo.
Sin embargo, muchas veces, los contenidos o no están disponibles en todos los países o son excesivamente caros. En ese sentido, muchas voces de la industria dicen que el problema de la piratería se resolvería si se ofreciese el contenido de forma legal, sencilla y barata en Internet, en donde se pueda acceder desde cualquier lugar. Los sistemas de alquiler o suscripción mensual vía internet resuelven muchos problemas, aunque pocos ofrecen un precio realmente atractivo.
Por ejemplo, Netflix ofrece por menos de 10 dólares mensuales acceso a miles de películas y series, pero que en ningún caso se trata de estrenos. Para alquilar algunas películas en el sistema de cable argentino es necesario primero, haber adquirido un servicio de televisión digital y luego alquilar por cada vez que se quiere ver un estreno.
Pero ¿qué ocurre cuando uno quiere ver una serie como la inglesa State of Play, ganadora de varios premios, pero que fue exhibida hace varios años y no se encuentra disponible en ningún lado? Un reciente estudio presentado por el sitio piracydata.org muestra una lista de los títulos más pirateados en la actualidad y especifica si esos títulos están disponibles de forma legal (ya sea vía streaming o alquiler o compra en formato digital).
La lista de películas son las que ofrece un sitio de descargas llamado Torrentfreak cada semana, y la información sobre si está disponible o no se obtiene de canistream.it, siempre enfocados al mercado de los Estados Unidos, que es donde generalmente se ofrece más cantidad de títulos en formato digital vía Internet de forma legal.
Sin embargo, muchas veces, los contenidos o no están disponibles en todos los países o son excesivamente caros. En ese sentido, muchas voces de la industria dicen que el problema de la piratería se resolvería si se ofreciese el contenido de forma legal, sencilla y barata en Internet, en donde se pueda acceder desde cualquier lugar. Los sistemas de alquiler o suscripción mensual vía internet resuelven muchos problemas, aunque pocos ofrecen un precio realmente atractivo.
Por ejemplo, Netflix ofrece por menos de 10 dólares mensuales acceso a miles de películas y series, pero que en ningún caso se trata de estrenos. Para alquilar algunas películas en el sistema de cable argentino es necesario primero, haber adquirido un servicio de televisión digital y luego alquilar por cada vez que se quiere ver un estreno.
Pero ¿qué ocurre cuando uno quiere ver una serie como la inglesa State of Play, ganadora de varios premios, pero que fue exhibida hace varios años y no se encuentra disponible en ningún lado? Un reciente estudio presentado por el sitio piracydata.org muestra una lista de los títulos más pirateados en la actualidad y especifica si esos títulos están disponibles de forma legal (ya sea vía streaming o alquiler o compra en formato digital).
La lista de películas son las que ofrece un sitio de descargas llamado Torrentfreak cada semana, y la información sobre si está disponible o no se obtiene de canistream.it, siempre enfocados al mercado de los Estados Unidos, que es donde generalmente se ofrece más cantidad de títulos en formato digital vía Internet de forma legal.
Con estos datos es difícil luchar contra la piratería en latinoamerica, en donde hay muy pocas opciones para adquirir o alquilar títulos por Internet, y en especial si se trata de estrenos. Tanto las discográficas, como las distribuidoras de cine o las editoriales van mutando a realizar presentaciones globales, en el mismo día. Esa es una solución, que ya sea en Los Ángeles, como en Salta o La Paz se estrene el mismo día una película. Ya hubo casos de series que su estreno es en simultáneo por la señal en los diferentes países en donde está presente la marca. O por ejemplo la industria discográfica ha visto como si, al poner a precios módicos las canciones para comprar vía internet o a través de sitios de streaming, los sitios de descargas ilegales han ido mermando hasta ser poco común que la gente descargue de manera ilegal música. Hay que buscar soluciones, ya que con los sistemas actuales, la piratería crece, pero las soluciones son pocos los que las están buscando.
A pesar de la ilegalidad de las descargas, en donde no se paga por el contenido, las descargas por internet muchas veces terminan potenciando al producto. Tal es el caso del furor de Breaking Bad, que recientemente finalizó su quinta temporada y en donde el creador de la ficción, Vince Gilligan, se mostró optimista respecto de la influencia lograda por los sitios de descargas: "Las descargas ilegales de Breaking Bad claramente han ayudado a que la serie gane nuevos fans", declaró Gilligan, quien agregó: "Lo malo es que muchas personas que trabajan en la serie, incluido yo, habríamos tenido más dinero si todas esas descargas hubieran sido legales. Lo malo es que la serie no se puede descargar legalmente.
A pesar de la ilegalidad de las descargas, en donde no se paga por el contenido, las descargas por internet muchas veces terminan potenciando al producto. Tal es el caso del furor de Breaking Bad, que recientemente finalizó su quinta temporada y en donde el creador de la ficción, Vince Gilligan, se mostró optimista respecto de la influencia lograda por los sitios de descargas: "Las descargas ilegales de Breaking Bad claramente han ayudado a que la serie gane nuevos fans", declaró Gilligan, quien agregó: "Lo malo es que muchas personas que trabajan en la serie, incluido yo, habríamos tenido más dinero si todas esas descargas hubieran sido legales. Lo malo es que la serie no se puede descargar legalmente.
La industria y los usuarios deberán llegar a una solución intermedia, en donde ambos se vean beneficiados y quienes realizan el producto vean remunerado su trabajo, y por el otro lado, que éste sea accesible para la gran mayoría de las personas que lo quieran consumir. Solo así los bienes culturales tienen futuro, sino se convertiran en piezas cada vez más exclusivas, lo cual la harán más costosa, y en ese ecosistema, se benefician pocos. Esto no sería un problema si no fuera porque el hombre es el creador de la cultura y mediante la cultura se crea a sí mismo.
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